viernes, 30 de septiembre de 2011

Letras


Yo siempre he amado a las letras, éstas han sido parte de mi vida desde que tengo memoria- Tengo muy pocas memorias de esa edad. Sin embargo, uno de esos recuerdos que tengo uno de los más hermosos es aquel de mi lonchera de plástico verde. Era como un pequeño maletín que no tenía comida, al menos no para mi estómago parafraseando una analogía de una amiga sobre la lectura y el placer oral, tenía alimento para mi cerebro de niña de cuatro años, mi juguete favorito: letras. Eran tarjetas de cartulina con las letras del abecedario, yo formaba palabras a esa tierna edad, eso me entretenía de una manera tal que podría estar quieta por horas, formando palabras, no recuerdo si comprendía el significado, supongo que sí, sino no hubiera formado esas palabras, tal vez estaba experimentando con esas letras y me inventaba palabras. Sea como sea recuerdo haber estado sentada en las escaleras mientras mi abue lavaba trastes o hacía la comida yo estaba ahí callada como siempre y formando palabras. De todas las cosas que pude haber desarrollado en mi vida lo que permanece es esa seriedad mía, esas ganas de estar calmada sin nada que perturbara mi quehacer de escribir. 

Dicen que las cosas esenciales permanecen, 20 años después de estar en el suelo formando palabras con las letras de mi lonchera, hoy estoy aquí en la computadora formando oraciones, párrafos, etc. Y sigo siendo tan callada como antes. A veces mi seriedad y quietud frustran a los demás porque piensan que estoy enojada, que no quiero relacionarme, que no tengo nada que decir, que soy x... O muchos otros pensamientos que intentan explicar mi conducta cuando el hecho de ser callada es simplemente mi esencia, yo lo veo así.

Otra de las cosas de mi quietud que he analizado con detenimiento son las siguientes: no me gusta mi voz, por lo tanto no me gusta hablar; tampoco es que me hubieran hablado demasiado cuando era niña; dadas esas razones se ha desatado un pensamiento recurrente que ojalá no pase porque una de las cosas que disfruto es cantar, pero si no tuviera ese gusto de cantar me gustaría ser muda o perder la voz súbitamente. De por sí a veces me siento un poco sometida por todos los que hablan fuerte entonces muda lo estaría más pero no me importa porque al menos cuando escribiera verían lo que tengo dentro y no sólo escucharían la voz de niña que tengo. 

Sin nada más que decir me despido
xxx
Mademoiselle Devilik 

1 comentario:

  1. me gusta lo que escribes,
    donde dices que el ser callada no es otra cosa que tu esencia!!!

    sigo esperando a Claudia 3.0

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